Aceite de moringa: beneficios y usos más comunes

El aceite de moringa se extrae de un árbol de origen indio del mismo nombre y por lo tanto es un aceite vegetal. A día de hoy la moringa se cultiva en multitud de países con clima tropical y además de extraer su aceite, denso y de color verduzco, se usan otros elementos del mismo (flores, hojas…) gracias a su valor en todo tipo de tratamientos terapéuticos.

¿De dónde se extrae el aceite de moringa?

Para conseguir el preciado aceite de moringa es necesario que el árbol crezca y comience a dar frutos, unas vainas alargadas que crecen en todas sus ramas y que se pueden extraer con gran facilidad. Una vez recolectada las vainas, el aceite de moringa se extrae tras realizar un procedimiento de presión en frío en las semillas que su interior.

Principales beneficios del aceite de moringa

El aceite de moringa es especialmente interesante por el elevado poder nutritivo que tiene para la piel de las personas. Los ácidos grasos esenciales del aceite de moringa y el poder antioxidante que le da la elevada concentración en vitamina E permite cuidar la piel y combatir eficazmente los síntomas del envejecimiento de forma natural.

Además, el aceite de moringa cuenta con una elevada cantidad de Omega 3 y de vitaminas C y A, por lo que su poder nutritivo y sus beneficios para la salud están fuera de toda duda. En conjunto, el aceite de moringa es hidratante, antioxidante, nutritivo, antiacné y antiséptico, lo que le ha llevado a convertirse en uno de los aceites más demandados.

Usos del aceite de moringa

El aceite de moringa se puede usar de múltiples formas, pero quizás las más habituales son en la elaboración de bálsamos, lociones para el cabello y la piel o en jabones caseros. De forma habitual el aceite de moringa se usa como:

Cicatrizante

El aceite de moringa ha demostrado ser eficaz en la cicatrización de marcas de acné pero también de pequeños cortes en la piel o de quemaduras, evitando la aparición de marcas.

Regenerador de la piel

El aceite de moringa es muy utilizado como cosmético natural para lograr una piel uniforme sin manchas ni marcas, algo que consigue gracias a la acción que tiene incrementando la velocidad a la que se regeneran las células de la piel.

Infecciones e inflamaciones de la piel

El poder antiinflamatorio del aceite de moringa y la capacidad de limpieza que tiene si se utiliza de forma correcta lo convierte en el producto ideal para luchar contra puntos negros, el acné y todo tipo de pequeñas inflamaciones e imperfecciones en la piel.

Antiarrugas

Las propiedades antioxidantes del aceite de moringa son muy interesantes para luchar contra las arrugas y líneas de expresión del rostro así como para prevenir su aparición. Usado de forma habitual ayuda a mantener una piel tersa, suave, hidratada y nutrida que retrasa y disminuye la aparición de estos signos de la edad.

Cuidado del cabello

Quizá es el uso más habitual del aceite de moringa, y es que ayuda a conseguir un pelo sano y cuidado tras su aplicación. Consigue incrementar la suavidad y el brillo del cabello, nutre e hidrata desde la raíz a las puntas eliminando las puntas abiertas y repara el daño causado por un uso excesivo de tintes o de planchas y secadores.

Como se puede apreciar, el aceite de moringa cuenta con interesantes propiedades nutritivas así como de multitud de aplicaciones y usos en el ámbito doméstico. Un aceite milenario de la medicina ayurveda que está triunfando en todo el mundo gracias a su eficacia.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *